domenica 20 aprile 2014

Contigo vivìa un sueño, ahora estoy despierto

Después de una espera en compañía de la buena lectura sobre Antonio Gramsci, conocido hasta aquí; un buen articulo, una buena traducción de palabras ya leídas en paginas amarillas que olean a viejo, antiguo, olvidado... Por fin, tu sonrisa, tu piel morena, tu amiga y tu eterna soledad; yo tampoco pude enamorarme después de ti. De repente mis dedos y mis brazos se calmaron, ya había ganado la vista de tu pelo tan cortito, como cuando te conocí, de tu cuerpo flaco pero seguro, de tus movimientos tan conocidos...


Entonces una espiral de recuerdos, sonrío, pienso. Hacer el amor sin parar, como si no hubiera mañana, como si no hubieran peligros, riesgos, consecuencias; dedicarnos a lo que de verdad nos gustaba y a aquel hermoso cachorro que quizá nunca volveré a abrazar. Fundir los colores de nuestras pieles a cada hora, conocer hasta cada lunar de nuestros cuerpos, acariciar cicatrices de un pasado tan malvado y tan prometedor, jurarnos que nos amaremos para siempre y pues, así parece...

Termino mi chela, fumo un cigarro y de repente el mundo no puede verme, el telefono no puede hablarme, la lluvia no puede mojarme más. Tu volteabas de vez en cuando, sabias que te estaba viendo, que estaba ahí solo para verte, para amarte otra vez.

Nessun commento:

Posta un commento